Preparatoria: Último paso antes de la Universidad. Al menos aquí en México, la preparatoria abarca los 3 últimos años de educación antes de ingresar a la Universidad. Porque:
Educación básica: Kinder, primeria y secundaria.
Educación media superior: Preparatoria.
Educación superior: Universidad.
Ahora que Maia está a pocos días de iniciar la Preparatoria, rememoro todo lo vivido cuando Sofía empezó esa etapa, en plena pandemia.
Es un periodo de transformación intensa, una “frontera” entre la adolescencia y la adultez, y sobre todo, la crucial recta final antes de dar el gran salto a la universidad. Es aquí donde los estudiantes no solo consolidan sus conocimientos académicos, sino que forjan su carácter, descubren sus pasiones y empiezan a vislumbrar su lugar en el mundo.
En el aspecto académico, la preparatoria actúa como un puente esencial. Las materias se vuelven más especializadas y demandantes, alejándose de la enseñanza generalizada para adentrarse en áreas específicas como las ciencias exactas, las humanidades o las ciencias sociales. Este es el momento de identificar fortalezas y debilidades. Una clase de cálculo puede despertar una vocación por la ingeniería, mientras que un curso de literatura podría revelar a un futuro escritor. Cada asignatura es una pieza del rompecabezas que compondrá la elección de una carrera universitaria.
Sin embargo, el aprendizaje va más allá de los libros de texto. La vida en la preparatoria es un laboratorio de habilidades blandas indispensables para el éxito futuro. La carga de trabajo (por momentos, excesiva en extremo) con sus proyectos, investigaciones y exámenes, enseña gestión del tiempo y responsabilidad. El trabajo en equipo para una exposición o para un torneo deportivo fomenta la colaboración y el liderazgo. Aprender a manejar la presión de una semana de exámenes finales es un entrenamiento invaluable para los desafíos universitarios y laborales.
Social y emocionalmente, es una etapa de autodescubrimiento profundo. Los amigos de la infancia dan paso a grupos más diversos basados en intereses y aspiraciones comunes. Es un tiempo de primeras grandes decisiones, de explorar identidades y de formar una opinión crítica sobre el entorno. La presión social, las relaciones y los conflictos enseñan lecciones de inteligencia emocional, resiliencia y autonomía que ningún currículo académico puede impartir por sí solo.
La sombra de la elección universitaria planea sobre estos años. La preparatoria es el momento de investigar carreras, asistir a ferias universitarias, prepararse para los exámenes de admisión y comenzar a construir un perfil atractivo. Cada actividad extracurricular, cada promedio y cada logro se convierten en parte del dosier que presentará a la universidad de sus sueños.
Ansiedad
Hay factores estresantes y ansiedad significativos para nuestros hijos e hijas cuando ingresan tanto a la secundaria como a la preparatoria: las presiones sociales, presiones sociales que se ejercen sobre ellos realmente los afectan en todas las áreas. Toma un poco de tiempo cada día para sentarte y hablar con ellos sin dispositivos de por medio.Simplemente dí: ‘Háblame de tu día’”.
Escucha a tus hijos. Debes estar allí para que sepan que cuando necesitan hablar contigo, hay tiempo reservado disponible.
Porque los adolescentes no siempre quieren hablar. Sin embargo, los adultos también podemos estar experimentando o viendo situaciones similares, como publicaciones inapropiadas en las redes sociales o ciberacoso (los adultos también lo hacen). Estos pueden servir como puntapie para iniciar una conversación.
Aunque suene exagerado, la preparatoria es la antesala de la vida adulta. Es una recta final llena de desafíos, pero también de oportunidades únicas. No es solo un trámite, sino una plataforma de lanzamiento. Es el lugar donde se afilan las herramientas intelectuales y emocionales, donde se siembran los sueños y se construyen los cimientos sobre los que se edificarán los estudios superiores y la profesión. Quienes recorren esta etapa con curiosidad, esfuerzo y consciencia, no solo estarán listos para dar el gran salto a la universidad, sino que lo harán con la confianza y la preparación necesarias para triunfar en ella. Y yo, estoy feliz de poder acompañar a Maia en esta nueva etapa.


Soy Viviana y escribo en este blog desde el 2005. Mamá de Sofía (2005) y Maia (2010). Doula certificada, Social Media Mom, Escritora Freelance & WAHM.



Leave a comment