Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío, fue un poeta, periodista y diplomático nicaragüense, universalmente reconocido como el fundador y máxima figura del Modernismo literario en lengua española.
Nacido en Metapa, Nicaragua, manifestó una precocidad intelectual extraordinaria. Comenzó a publicar versos de corte liberal y progresista en la prensa local desde muy joven, iniciando su carrera periodística a los 14 años. Su formación, fundamentalmente autodidacta y humanística, se enriqueció con viajes decisivos. A los 15 años, en El Salvador, bajo la tutela del poeta Francisco Gavidia, realizó sus primeros experimentos adaptando el verso alejandrino francés a la métrica castellana, sello distintivo de su futura revolución poética.
En 1886, con 19 años, se trasladó a Chile, donde trabajó como periodista. Allí, gracias al mecenazgo de Pedro Balmaceda Toro, publicó su primer libro, Abrojos (1887), y consolidó sus lecturas de los románticos españoles y los simbolistas y parnasianos franceses, decisivas para su estilo. En Valparaíso publicó “Azul…” (1888), una colección de cuentos y poemas considerada el manifiesto inaugural y la piedra angular del Modernismo hispánico.

Su fama creciente le valió el puesto de corresponsal del prestigioso diario argentino La Nación. Tras una estancia en Centroamérica, viajó a Europa en 1892, donde conoció los ambientes literarios de Madrid y la bohemia parisina. Su residencia en Buenos Aires (1893-1896) fue crucial: allí publicó dos obras fundamentales, “Los raros” (1896) —perfiles de escritores vanguardistas— y, sobre todo, “Prosas profanas y otros poemas” (1896), que consagró definitivamente el movimiento modernista con su estética cosmopolita, sensual y exquisita.
Enviado como corresponsal a España en 1896, sus crónicas formaron el libro España contemporánea (1901). En Madrid se convirtió en el maestro reverenciado por una nueva generación de poetas, la “Generación del 98” y modernistas como Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y los hermanos Machado. Durante su etapa como cónsul en París y ministro en Madrid, publicó el tercer pilar de su obra: “Cantos de vida y esperanza” (1905), donde su poesía adquirió una profundidad más íntima, reflexiva y preocupada por temas existenciales e hispanoamericanos.
Sus últimos años estuvieron marcados por viajes constantes por América y Europa, el alcoholismo y dificultades económicas. Escribió su autobiografía y el ensayo Historia de mis libros. Publicó su último gran poemario, Canto a la Argentina y otros poemas (1914). Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, regresó a su Nicaragua natal, falleciendo en León en 1916.
Legado de Rubén Darío
Renovó radicalmente la poesía en español a todos los niveles: métrico (popularizando versos como el alejandrino), léxico (con un lenguaje rico y musical cargado de símbolos como cisnes, centauros y princesas) y temático (introduciendo una sensibilidad cosmopolita y una modernidad decadente). Liberó a la literatura hispana del provincialismo, abriéndola a las corrientes europeas, y creó un lenguaje artístico nuevo, cuyo influjo es indispensable para entender toda la poesía del siglo XX en español.
Soy Viviana y escribo en este blog desde el 2005. Mamá de Sofía (2005) y Maia (2010). Doula certificada, Social Media Mom, Escritora Freelance & WAHM.



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