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All Her Fault: Cuando la culpa siempre tiene nombre de mujer

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All her fault
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Hay series que te atrapan por el suspenso, y series que te atraviesan porque te reconoces en ellas. All Her Fault (Su peor pesadilla), el thriller de Peacock y Prime Video protagonizado por Sarah Snook (Succession) y Dakota Fanning, logra ambas cosas. Pero más allá del misterio por la desaparición de un niño, lo que deja una marca profunda es cómo la serie disecciona una verdad incómoda: cuando algo sale mal en la crianza, la sociedad —y a menudo la propia familia— ya tiene una culpable lista para señalar: la madre.

Una pregunta que todo lo resume

La serie arranca con la peor pesadilla de cualquier madre. Marissa Irvine (Sarah Snook) va a buscar a su hijo Milo a una cita de juego acordada por mensaje con otra mamá del colegio. Al llegar, descubre que nadie sabe nada. El niño ha desaparecido.

Lo que sigue es una vorágine de investigación, desesperación y, casi de inmediato, el interrogatorio silencioso pero devastador: “¿Por qué no verificaste el número del mensaje con la lista de la escuela?”, le recriminan. Esa pregunta condensa la trampa perfecta: ella debía haberlo previsto todo, ella es la responsable de la seguridad 24/7.

Y el padre, ¿dónde está en esa ecuación? Nadie le pregunta por qué él no tenía esa lista, por qué él no verificó el mensaje, por qué él no sabía siquiera que su hijo tenía una cita de juego. Su rol, en esos primeros momentos, se limita a ser el juez de la gestión de su esposa.

La carga mental invisible

Uno de los momentos más honestos de la serie es un flashback de los primeros días del bebé. Ambos padres están agotados, pero es ella quien se levanta todas las noches, quien lee libros sobre el sueño infantil, quien investiga, quien logra que el bebé duerma por fin. Cuando él le dice “lo lograste, eres la mejor”, ignora por completo que ese éxito fue fruto de un trabajo intelectual agotador que ella realizó sola.

Y cuando ella pide ayuda, la respuesta es la clásica: “claro, dime en qué te ayudo y lo hago”. Ahí está el gran engaño. Dar una lista de tareas también es trabajo. La responsabilidad de saberlo todo recae en ella como si fuera una habilidad biológica, cuando el bebé es tan nuevo para la madre como para el padre. Ella no nació sabiendo; ella trabajó para aprender mientras él se acomodó en el rol de asistente que espera instrucciones.

El monólogo que todas hemos sentido

Hay un momento en que Dakota Fanning, en el papel de Jenny —la otra madre atrapada en el centro de la tormenta—, le suelta a su esposo una verdad que resuena como un espejo:

Su “tiempo libre” no es suyo; es tiempo cedido a la infraestructura del hogar. Mientras que el tiempo libre de ellos se presenta como un derecho genuino al ocio, al ejercicio, a los amigos y a la desconexión.

Esta es la pobreza de tiempo en su máxima expresión: una brecha de género donde las mujeres viven en un estado de disponibilidad permanente para otros, mientras los hombres mantienen su derecho a la individualidad.

Sabe a GLORIA la escena en donde Dakota encuentra a su esposo en una situación que ella no esperaba. Sí, es triste, pero es lo que le dá un impulso para cambiar su situación actual.

Lo que la serie nos dice

All Her Fault no es solo un thriller. Es un espejo de una sociedad donde la culpa se desplaza con rapidez casi automática hacia las madres, sin detenerse a preguntar por el contexto, por la corresponsabilidad, por los padres ausentes.

¿Por qué cuando un niño desaparece la primera pregunta es “dónde estaba la madre” y no “dónde estaba el padre”? ¿Por qué la carga mental de la crianza sigue recayendo desproporcionadamente sobre nosotras? ¿Por qué nuestro tiempo libre es visto como un “permiso” y el de ellos como un “derecho”?

La serie no da respuestas fáciles, pero hace algo igual de valioso: visibiliza el problema. Y al hacerlo, nos invita a preguntarnos, como madres, como parejas, como sociedad, por qué seguimos jugando al juego de “todo es su culpa”.

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Viviana González -

Soy Viviana, mami de Sofia y de Maia. Dueñas las 3 de F, nuestro amor y rey de la casa. Doula, Social Media Mom & WAHM. Este blog está online de manera ininterrumpida desde 2005.

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Yo

VivianaSoy Viviana y escribo en este blog desde el 2005. Mamá de Sofía (2005) y Maia (2010). Doula certificada, Social Media Mom, Escritora Freelance & WAHM.
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