Sofía estaba en mi cama, de pie, cuando una y mil veces le digo y le muestro que tiene que estar sentada o acostada. Yo estaba en la PC pero la podía vigilar.
Cada vez que la nena se paraba y bailaba en el borde, le decía “Sofía, te sientas o te caes”. Pero algo en mí también dice “no la reprimas, no le va a pasar nada”.
Así media hora… Hasta que escucho un golpe seco en el piso.
Si mamis, me doy vuelta y Sofía estaba tirada boca arriba en el piso.
Me levanto rapido, mas enojada que asustada, y empiezo a decir “ves…” y mi mente dice: “No la regañes porque se va a asustar. Ya se golpeo, dejala”
Si , claro, a esto es a lo que no quería llegar !!!!!!!!!!!!!
Le lave la cabeza y la cara y la puse en la cuna. Luego en la cama para que no tenga miedo. Al rato Sofía seguía saltando en la cama, así que la puse en la cuna.
Lloro, pataleo pero yo hice lo que yo quise.
Yo te lo dije…
Me parece espectacular que los bebés no le tengan miedo a las situaciones… Pero… Y si la dejaba nuevamente a Sofía en la cama y la siguiente vez cai mal y se rompía el cuello ?
¿Qué hacemos con esas “experiencias de vida” con una criatura condenada a una silla de ruedas ?
Eh ?
Y no me llamen alarmista, saben que las desgracias pasan.

Soy Viviana y escribo en este blog desde el 2005. Mamá de Sofía (2005) y Maia (2010). Doula certificada, Social Media Mom, Escritora Freelance & WAHM.



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